Componer Arquitectura cosiendo con trozos y retazos

 

Esta experiencia profesional intenta describir el proceso técnico proyectual que nos permitió “coser trozos y retazos” de edificios muy diferentes, bajo el objetivo de componer uno nuevo que resolviera las necesidades planteadas por el comitente.

Como todo proceso de cirugía e integración, fue fundamental la comprensión de los condicionantes de origen, las problemáticas, y potencialidades de cada instancia para conformar una totalidad que responda exitosamente a un programa muy estricto, definido por el cliente.

El punto de partida

La compañía CLARO dispone de dos edificios ubicados en la esquina de Av. Brasil y Azopardo.

Uno de ellos responde a las características típicas de una vivienda antigua, de la década del 30, ubicado en una esquina, en un terreno de escasas medidas. Por normativa de preservación patrimonial -según planificación del Gobierno de la Ciudad- no permite modificaciones sustanciales en sus fachadas y organización interna funcional.

El segundo edificio está ubicado sobre la Avenida Brasil -medianera de por medio. Disponía de planta baja y tres pisos inconclusos, que la empresa CLARO había adquirido tras un proceso de negociación comercial con la empresa Telmex.

Este edificio además de estar inconcluso, tenía la condición particular de haberse construido de forma atípica: un sector sobre su propio terreno, más una porción sobre el terreno lindante (también propiedad de CLARO). El inconveniente radicaba en que ambos terrenos no se encontraban legalmente unificados.

Por lo tanto, los requerimientos del cliente estaban centralizados en dos objetivos concretos:

1. Efectuar la demolición del sector del edificio inconcluso que ocupaba parcialmente el terreno lindante, recuperando la estructura del otro sector del edificio que ocupaba el terreno original.

2. Integrar el sector del edificio inconcluso -no demolido- con la antigua casa en esquina, e incluirle un piso más, con el objetivo de lograr un edificio integrado, de oficinas administrativas, con puestos de trabajo para un promedio de 120 personas.

Las decisiones proyectuales de integración, efectuadas durante el proceso de resolución, fueron las siguientes:

  • Unificamos las alturas de los diferentes pisos -de ambos edificios- a fin de lograr una continuidad correcta y funcional entre los sectores.
  • Sumamos un piso -en la estructura resultante de la demolición realizada a través de una cubierta metálica de bajo peso.
  • Organizamos un nuevo núcleo de servicios, compuesto de sanitario, escalera de escape y ascensor -de acuerdo a reglamentaciones vigentes-, y lo ubicamos estratégicamente de modo de abastecer a ambos edificios.
  • Recubrimos con una piel de vidrio el edificio resultante de la demolición, para que no genere ninguna competencia con la imagen contundente de la antigua vivienda.
  • Pusimos en valor -la antigua vivienda- recuperando el patio central que la organiza funcionalmente. De este modo, beneficiamos el ingreso de iluminación cenital en los sectores centrales de ambos edificios integrados.
  • Generamos una terraza recreativa y de descanso sobre la antigua casa, que interactúa visual y funcionalmente con la totalidad del edificio integrado.
  • Dispusimos estratégicamente un nuevo acceso que permitió diseñar un sistema circulatorio común para ambos edificios.

Conclusión

Tras estas operaciones, la integración funcional de ambos edificios se logró exitosamente. Desde lo morfológico, preservamos la independencia de ambos edificios, y revalidamos las características de la vivienda antigua, al sintetizar formas puras y simples con materiales de poco impacto morfológico. Por ejemplo, con la piel de vidrio -en grados de reflectividad intensos- logramos sintonizar escalas y prototipos edilicios muy disimiles, transformando el proyecto en una sola propuesta arquitectónica.

 

©KWA2019 / Crédito fotos: Palombo