¿Hacia dónde va la arquitectura corporativa?

17 noviembre, 2016 / By

Kraftwelt participó de un desayuno periodístico organizado por Áreas Globales, medio independiente que cubre la actualidad nacional e internacional del mercado de la “Construcción”.

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La actualidad de la arquitectura corporativa, tendencias y expectativas, fue tema de un nuevo desayuno periodístico organizado por Áreas Globales, con el auspicio de Stiglitz Construcciones y la presencia de destacados especialistas.

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El nuevo humor en el mercado, pese a que hay decisiones que aún no se encararon, la convivencia de nuevas tendencias en los espacios con sectores más remisos a adoptarlas, fueron objeto de un debate del que participaron los arquitectos Juan Frigerio, de Foster & Partners; Juan Pfeifer de PFZ;  Jorge Aslan, de Aslan y Ezcurra; Luis Di Virgilio, de Di Design; Gustavo Deniard y Virgina Boggio de Ch2 M; Daniel Stinchi de Kraftwelt; Pablo Swiecicki y Alexis Patocchi de ESARQ; Guillermo Murisengo y César Jáuregui por Stieglitz; Valeria Hecht de Cushman & Wakefield y Sergio Corian de Corian Marketing.

“Lo que notamos, además de la valoración por lo sustentable, es una gran influencia de oficinas abiertas, más colaborativas, y reducción de los espacios dedicados específicamente a los puestos de trabajo” apunta Pablo Swiecicki, del estudio que realiza actualmente edificios en Parque Patricios, en el centro de Salta, en Corrientes, en Chivilcoy y en Barracas y proyecta nuevos para Mar del Plata y Bariloche.

El mobiliario, también es un recurso para delimitar las áreas de trabajo interviene Gustavo Deniard, como la inclusión de escritorios de mayor tamaño destinados a los espacios de reunión, que resultan insuficientes cuando se requiere el trabajo en equipo. En su opinión, en el caso de la firma, que trabaja para clientes que parten de un programa de necesidades y hacia esa resolución se aplican los recursos, los costos no se han incrementado por los nuevos paradigmas. A lo que agrega Virginia Boggio, que se ocupan actualmente de la ejecución de edificios industriales, para clientes que prestan servicios a petroleras en Neuquén, que requieren naves y también oficinas y comedores  y otros proyectos a gran escala destinados a transporte e industria farmaceútica y alimentaria, entre otros. En todos ellos, lo más usado es unificar las oficinas en la misma planta.

Valeria Hecht, de la consultora Cushman & Wakefield, estima que la tendencia es una democratización de los espacios, abriendo el perímetro y que esa modalidad “necesita otros espacios más afines a la concentración o reuniones en privado. Aparecen entonces una serie de tipologías con distintos nombres (silent room, brain storming, etc) que se customizan para cada cliente” y que buscan compensar los lugares sin privacidad.

Muchas empresas están al tanto de las novedades, pero no saben si les van a ser funcionales, y esta preparación requiere de una adaptación de los Ceo’s tradicionales.

En este punto, Joge Aslan cuestiona que el staff empresario deba adaptarse por obligación a los requerimientos de los millenians que se adecuan mejor a una estructura más libre. En este aspecto, Daniel Stinchi, y en virtud de casos que dieron marcha atrás en la decisión, sostiene que lo mejor es no adscribir ciegamente a una imagen, sino “pararse sobre el análisis de la identidad de las empresas convocantes, para junto con ellos, definir el mejor standard que responda a la marca y el negocio”.

Juan Frigerio dice que en Foster empiezan por el tema de la identidad, “no bajamos una receta para decirle al cliente cómo hacer sus oficinas, sino qué oficinas necesita ese cliente, se incluye el work place consulting, asesorías internas, para darle un espacio que mejore su negocio, eficiencia, no es sólo analizar pasivamente sino activamente para mejorar su producción”.

Virginia Boggio sostiene que la índole de las actividades que desarrollan las empresas es una buena brújula a la hora de aconsejar, si reciben o no público, o necesitan mayores espacios de concentración.

Cada vez se necesitan más especialistas, “los arquitectos ya no somos más generalistas” comenta Juan Pfeifer quien dice que los edificios ya no son tan anónimos, sino dirigidos al público objetivo a quien van destinados.

Juan Frigerio, con la amplitud de la experiencia del estudio en el mundo, dice que lo que están viendo es que las firmas están reduciendo el costo de la infraestructura dura, con lo cual hay un 20% de los puestos totales que se consideran móviles con lo que ni siquiera hay puestos fijos, sino que el trabajador se enchufa al lugar disponible. Asimismo, descree de grandes deiferencias entre lo local y lo global.” Hoy el mundo está globalizado por la tecnología, las empresas líderes están en todos lados”, asevera.

Lo más interesante en estos momentos, comentó, son dos edificios que van a inaugurar en 2017: el de Bloomberg en Londres y la sede de Apple en San francisco. “Tratamos de ir empujando los límites de la sustentabilidad trabajando con lo termomecánico”. Hace unos años para competir con otros estudios incluimos ingenieros civiles y termomecánicos desde el inicio, para hacer grandes edificios con ventilación natural para controlar el confort térmico, esos son los sistemas que vienen.

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Fuente: Áreas Globales